martes, 14 de febrero de 2012

Historia 1: "Sombras de Agua" 6

Nota de Autora: - Siento mucho haber tardado tanto, pero con tanto exámen... Bueno, como disculpa aquí les dejo un capítulo bastante largo. Espero que les guste, y muchas  gracias por leerlo.-


Capítulo 6: La confusión se respira en el ambiente.


Amor...
Una sensación increíble, un sentimiento indescriptible.
Me separé lentamente de él, necesitaba coger aire.
En ese instante, me fijé,por primera vez con mayor lentitud, en sus ojos.
Las gemas aguamarina clavaron su vista en mí. Me observaban a los ojos. Estaban intentando entender mis sentimientos a través de ellos.
Miraban de arriba a abajo mi fino rostro, haciéndome sentir vulnerable ante aquel gento imponente.
Sus ojos me recordaban al mar; azulados, profundos, interminables...

Me solté de su agarre lentamente y él dejó de analizarme.
Iba a pronunciar palabra cuando, de repente, todo comenzó a difuminarse y oscurecerse a mi alrededor. Todo se volvió negro.
Antes de  perder la razón, noté como alguien me sujetaba fuertemente para no dejarme caer.


Amor...Amor...Amor...
La palabra resonaba en mi mente. Cada vez se hacía más intensa. Aunque, en realidad solo era... Un susurro...

Abrí los ojos muy despacio, y observé el lugar en el que me encontraba.
Ya no estaba en el callejón, ya no estaba con él.
Me encontraba en mi habitación, tumbada en mi cama. Eché un vistazo a mi alrededor, y vi a mi madre sentada junto a mí, apollada en la cama.
Realicé un suave movimiento, intentando no desperatarla, ya que se la veía destrozada y su cara mostraba un gran cansancio.
Sobre y bajo sus ojos había restos de lágrimas. Ella no había parado de llorar.

En ese momento, se introdujo en mi cuerpo una gran sentimiento de culpabilidad. Había sido una egoísta, no había pensado en mis padres, no había pensado en el profundo dolor que les había traído la muerte de Cassidy.

Volví a intentar moverme, pero esta vez, mi madre despertó.
-¡Eileen!¡Eileen!- Gritó con desesperación mientras se abalanzaba sobre mí para abrazarme con fuerza, sin darme oportunidad de escapar.
 -¡Mi niña, estás bien!- Continuó gritando. Comenzó a sollozar.
-Lee, tenía miedo de perderte,¡Lee!- Apretó su pecho contra el mio con más fuerza.
-Mamá...- Le devolví el abrazo.-¡Lo siento!- Las lágrimas volvieron a mis ojos. -¡Lo siento tanto! No debería haberme marchado, pero no podía...quedar-me..a-..quí...-
-Lo sé, no te preocupes pequeña, solo, no vuelvas a hacerlo, por favor.- Ella me cortó, su voz sonaba supliacante.
Asentí enérgicamente.
-Lo siento.- Concluí. Las palabras fueron casi inaudibles, fueron como un suspiro lanzado al viento.


Tras unos minutos de inspección por parte de mi madre, ella se dio por vencida. Vio que no tenía ninguna herida ni ninguna marca aparte de la que ya traía antes de ver a Cassidy, así que, se levantó de la cama.
 -Lee, deberías descansar. Más tarde volverá tu padre. Luego hablaremos.-Sonrió dulcemente y agarró el pomo de la puerta.
-¡Ah!- Se giró de nuevo en mi dirección.- Casi se me olvida... Un amigo tuyo te trajo y estuvo cuidándote. Parecía una buena persona, y también muy guapo...- Mamá puso tono de adolescente y me miró con curiosidad.
-Mamá,- Puse una mirada desafiante.
-Vale, vale, solo lo digo porque como te trajo en "brazos"...- Puntualizó la palabra.
-¡¡Mamá!!-.
-Penséque era tu...-
.¡No! No imagines cosas.- Hice ademan de disgusto. Parecía una niña pequeña hablando con sus amigas de chicos.
-Bueno, yo no digo nada, pero ese tal Kevin, no estaba nada mal. Además se preocupaba mucho por ti...-Sonrió pícaramente y salió del cuarto.
"Mamá, que cotilla eres cuando quieres". Después del pensamiento reí para mis adentros de forma infantil.

Mi mente comenzó a volar. ¿Qué había pasado?¿Me había desmayado?
Sí, eso era lo más lógico. Con el cambio de emocines tan alarmante que había sufrido durante ese día.
Y además...¿Kevin me había traído a casa?¿Y en sus brazos?
Mis mejillas se sonrojaron levemente. ¿Él la había llevado en sus brazos? Su sonrojo se marcó más.

Me tumbé en la cama, y observé, con gran curiosidad, el blanco techo que se encontraba sobre mi cabeza.
 Todos los momentos pasados con Kevin, que aunque aún eran pocos, ya eran unos cuantos. Todos vinieron a mi mente, y cada recuerdo me hacía más feliz.

Tras un largo esfuerzo me quedé dormida. Pero mis sueños solo me recordaban a Cassidy. A ella en aquella cama. A su cuerpo frío y sin vida.
Sin ella, me sentía sola, sentía un gran vacío en mi interior.

Desperté horrorizada y me puse de pie rápidamente.
Yo intentaba olvidar a mi hermana con todas mis fuerzas, pero mi subconsciente siempre me jugaba malas pasadas.
Me disgusté, ahora volvía a tener esa sensación, como si mi pecho se encogiera por momentos, hasta llegar al punto de no dejarme respirar. 


Dormí tres días seguidos más, hasta que...
-¡Lee, tienes visita!- Gritó mi madre desde el piso inferior.
¿Visita?¿Quién podría ser?
Yas vino a visitarme ya esta mañana, y las demás chicas se habían ido hace solo un rato.

Entró en mi habitación y cerró la puerta.
-Hola preciosa.-
¿Preciosa? ¿ Me había llamado, preciosa?
 Brad había entrado en mi cuarto y me saludaba con una amplia sonrisa dibujada en su rostro.
-H-h-ho-la.- Dije cortadamente.
-Eileen, ¿estás mejor, nena?- Su tono era muy meloso.
¿Nena?, ¿ Primero preciosa y ahora nena? Tendría que ir a que me revisaran los oidos...

-S-ssí, gracias por preocuparte.- Sonreí.
-Me alegro.- Rápidamente se sentó en mi cama, a mi lado.-...Mucho...-Susurró.
Y, sin previo aviso, me abrazó.
-Eileen.-Acercó su rostro al mío y me besó.

Sinceramente, su beso era muy distinto al de Kevin. Por mucho que sus labios fueran cálidos, no pude evitar notar una sensación de frío y lejanía cuando se posaron sobre los míos.  
¿Sería por mi culpa?

Inesperadamente, me separé de él.
-Brad, yo...-
-Eileen, no digas nada nena...- Volvió a abrazarme.
-Brad, podrías marcharte, por favor. Estoy muy cansada.- Dije sin pensar.
-Está bien, te veo el lunes.- Se dirigió a la puerta. -Adios.-
-Adios.- Respondí yo para mis adentros.

¿Por qué ahora?¿Por qué justo ahora, Brad? Mi mente estaba en completa confusión.
Justo ahora que comienzo entender mis sentimientos hacia Kevin, Brad se interesa por mí. 
No sé qué hacer...

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