domingo, 11 de marzo de 2012

Historia 1: " Sombras de Agua" 7

Nota de Autora: -Exámenes, exámenes, exámenes. Eso y deberes es lo único de lo que últimamente sé hablar. Siempre lo mismo. Al menos ya terminaron.  Todo ha acabado.- ( -Por lo menos para la 2ª evaluación- Cara de circunstancias.)


Capítulo 7: Cartas, escritos, y anotaciones.

Cerré la puerta tras de mí. 
Corrí a mi escritorio, me senté en la silla y con un brusco movimiento, dejé caer mi cabeza sobre la mesa.
Un fuerte golpe se oyó en la estancia.

Comencé a pensar en o ocurrido detenidamente.
El lunes, cuando llegué a clase, lo primero que vi fue un montón de rostros con muecas de preocupación.
Mis amigos me rodearon y comenzaron a preguntarme sobre mi estado, mi salud, y demás cosas relacionadas con el tema.
Por lo demás, el día transcurrió normal.
Hasta que...

                     Querido Diario:      
                                                                      
Ayer el día fue muy agitado, sobe todo porque después de la primera clase. Me encontré con Brad.
Él me agarró del brazo y me abrazó, ¡delante de todo el mundo!
Fue un momento memorable. Mientras me abrazaba, comenzó a decirme cosas preciosas al oído, me sentí genial, pero a la vez me rodeó un gran sentimiento de incomodidad. Yo, no me sentía del todo bien haciendo eso...
Luego se despidió besándome en la mejilla, y yo, como una tonta, se lo permití...
¿Hice bien?
Antes lo habría tenido claro... ¡Sí!
Pero ahora...No sé si estuvo bien...

El resto del día me lo pasé mirando por el rabillo del ojo a Kevin. Le miraba disimuladamente. Miraba su perfecto cuerpo, su perfecto rostro.

Sin duda lo mejor era que él me devolvía las furtivas miradas. Aunque de forma más calmada, más profunda, como si quisiera descubrir algo dentro de mis ojos.

Si te digo la verdad, mi corazón se aceleraba cuando él me miraba. Hasta un  punto en el cual ya no podía ni respirar.

Fue un día extraño pero estupendo. En realidad, me sentí bien.
El próximo día te sigo contando, ¿vale?

Eileen.

Bueno, puede que tener un diario a los diecisiete años sea un poco extraño. Incluso, infantil. Pero la verdad es que es un buen medio para desahogarte sin molestar a otras personas con tus “absurdos” problemas.
 Me encanta escribirlo. Me siento libre para decir, o escribir, todo lo que quiera, sin que haya nadie que replique.


Cerré el pequeño libro malva, y me levanté de mi asiento.
Lo que había pasado estos días no era normal.
¿Dos chicos?, ¿En mi vida?, Yo, ¿Enamorada? 
Pero ahora el nuevo problema... ¿De quién?

Mi mente estaba en plena confusión. Cada parte de mí tenía una opinión diferente.
¿Qué debería hacer? Ni idea.
“Genial, buena respuesta Eileen”Pensé para mis adentros.

Decidido. Tenía que pensar. Pero aquí no.

Salí de mi curto y cerré la puerta con mucho cuidado. Intentando no hacer ruido para no despertar a mis padres, que en esos momentos dormían plácidamente.
Últimamente nadie dormía bien en mi casa. Después de... Aquello.

Bajé las escaleras, cogí mi abrigo del perchero, y,con un ruido sordo por parte de la puerta, salí a la calle.

Comencé a pasar las calles en dirección al parque que se encuentra cerca de mi casa.

Cuando llegué al parque me dirigí a “ese” sitio.
Me adentré en el bosque observando por si alguien me seguía, y me detuve frente  un gran árbol oculto por varios grupos de árboles, ramas y troncos a su alrededor.

Desplacé lo que tapaba la entrada oculta del gran árbol. Entré y volví a ocultar la entrada.
¿Lo rimero que vi?
Oscuridad.

Más tarde, mi vista se fue aclarando, y conseguí fijar mi mirada en el símbolo que se encontraba en la pared, marcado.

Estaba hecho en el interior del tronco.  Lo hizo Cassidy, cuando teníamos cuatro años.
La imagen me trajo muchos, muchos recuerdos. Y no eran precisamente alegres.
Luego a mi mente llegaron todos los momentos que he pasado con Cassidy durante mi vida.

Ya no sabía qué hacer llorar, reír, enfadarme, deprimirme. ¡No sabía qué hacer!
Odiaba esa confusión. Yo quería saber qué hacer. No podía seguir así...

 Me apoyé en la pared con la espalda y dejé caer el cuerpo hasta tocar el suelo.
Agarré mis rodillas con mis brazos y escondí mi rostro entre mis piernas.
Comencé a pensar sobre qué hacer.
¿De quién estaba enamorada? Y sobre todo, ¿Estaba enamorada?
¿Amor?, ¿No son palabras mayores?

Los pensamientos daban vueltas en mi mente...

Pero... Algo me distrajo...
¿Un ruido?
Salí de la cueva secreta , y, después de tapar la entrada, me encamino hacia donde escuché el ruido.

Llegué de nuevo al parque, y lo que vi allí, me dejo sin respiración.
Kevin...

Era la imagen más bella que jamás había visto.
Él estaba entrenado en el parque.
Lo observé bien.
 Vi su torso desnudo. El sudor por el duro entenamiento al que se sometía, recorría lentamente el cuerpo entero. Sus pectorales brillaban por el sol de la tarde.
Era perfecto.

Llevaba unos pantalones piratas que le llegaban un poco por debajo de la rodillas, solo, unos centímetros.
Su pelo castaño, y sus ojos color aguamarina, relucían a causa de los últimos rayos del sol que se reflejaban.

Sin darme cuenta, el tiempo pasó, y yo seguía observándolo.
Él se giró al oír un ruido. Sin querer, había tropezado, y me había caído.
Instintivamente, me escondí, y él, al no ver nada, siguió entrenando.

Después de horas comenzó  anochecer, y yo seguía observándole.
Finalmente, él recogió y se fue del lugar.

En cuanto divisé que ya no se encontraba allí, me marché.


Llegué a casa tranquilamente, todavía pensando en esa tarde.
-¡Lee! ¿Eres tú?- Oí una voz. Venía de la cocina.

-¡Sí mamá, soy yo!- Grité cerrando la puerta tras de mí.
-Me voy a mi cuarto.-
-Vale. Oye Lee, tu amigo Brad ha llamado.-Me informó.

-Esta bien. Gracias mamá.-
Subí las escaleras y entré en mi cuarto.
Me tumbé en la cama. En mi cuarto había algo extraño. En mi mesa se encontraba un sobre blanco.

Me levanté y lo cogí. Saqué la carta de su interior, y comencé a leer.

Eileen.- Leí en la contraportada del sobre.

"Por favor, nunca vuelvas a desmayarte.
Tuyo, siempre."

Ya está. Eso es todo lo que está escrito en la carta. Solo eso. Pero con solo eso, quien sea que lo haya escrito consiguió alegrarme más aun el día, la semana, el mes, e incluso, el año.
Estaba feliz.
Esa carta, me había devuelto todo el amor que había perdido después del gran trauma que sufrí.

Alguien se preocupaba por mí.
Alguien...

4 comentarios:

  1. 3 Páginas y media de Word... Me lo he currado ¿Eh? jejeje^^ Espero que les guste.

    ResponderEliminar
  2. Ey, ya he visto que has continuado. Me tendré que poner al día con tu blog, porque hacía meses que no pasaba por aquí.
    Nada, que te dejo aquí el blog que me pediste: http://painofrock.blogspot.com.es/
    Y sigue escribiendo, en serio que se te da bien.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Me encanta que tú me digas eso:) Muchas gracias por el blog y por los halagos, y sí, estoy continuando, pero voy a paso de caracol, y encima laura y nora me matan...x) Te quiero, muchos besos. Blanca.

    ResponderEliminar
  4. No te preocupes, a paso de caracol voy yo también con el blog mío :)
    Y que no te agobien, ya ves, tardas en escribir pero después te sale esto (un poco empalagoso, pero está bien) ^^ .

    ResponderEliminar